Cada paso es un recordatorio. Los zapatos que hay al fondo del armario. La forma en que has empezado a caminar de otra manera sin siquiera darte cuenta.
Responde a nuestro cuestionario de 60 segundos para saber en qué situación se encuentra tu caso y cuáles son tus opciones.
Quizá no sea así. Muchos pacientes cumplen los requisitos para recibir nuestro tratamiento conservador —almohadillas, plantillas ortopédicas, terapia específica— que detiene la progresión de la enfermedad sin necesidad de cirugía.
Aceptamos la mayoría de las principales aseguradoras, y nuestro equipo comprueba tu cobertura antes de que tengas que pagar nada de tu bolsillo. Sin facturas inesperadas, sin conjeturas.
La mayoría de nuestros procedimientos requieren un tiempo de recuperación mucho menor que la cirugía tradicional, y nos adaptamos a tu horario. Muchos pacientes se recuperan en cuestión de días.
«No dejaba de posponerlo porque pensaba que una operación significaba meses sin poder ponerme de pie. La recuperación no se pareció en nada a lo que esperaba: volví a la normalidad más rápido de lo que creía posible. Ojalá no hubiera esperado tanto tiempo».
«El equipo me explicó cada paso con detalle antes de que tomara ninguna decisión. Sin presiones, sin citas apresuradas. Por fin entendí qué le pasaba realmente a mi pie».
No hay planes de tratamiento genéricos: tus opciones dependen de tu anatomía, del grado de avance de la enfermedad y de tu estilo de vida.
Antes de comprometerte a nada, conocerás el procedimiento, el plazo de recuperación y qué puedes esperar en el día a día.
Aceptamos la mayoría de los principales planes de seguro, que se verifican por adelantado, para que no haya sorpresas más adelante.
Responde a unas cuantas preguntas rápidas sobre tus síntomas y tu historial médico.
Elige la hora que más te convenga: nos adaptamos a tu horario.
Reúnete con nuestro equipo, confirma tu plan y hazte una idea clara de los próximos pasos que debes dar.